Lo que nos une
EL TACTO COMO HERENCIA
Protagonizada por artesanas de nuestra fábrica junto a sus madres e hijas.
Esta campaña nace en nuestra fábrica de bolsos de Illueca.
Un lugar donde la artesanía forma parte de la vida,
y donde muchas de las personas que dan forma a cada bolso
comparten algo más que un oficio.
Madres e hijas, artesanas de nuestra propia fábrica.
Distintas generaciones unidas por las manos, el gesto y el saber hacer.
Hoy, el 80% de las personas que forman nuestro equipo en fábrica son mujeres,
reflejo de un oficio que sigue vivo gracias a ellas y de nuestro compromiso con el empleo femenino en el sector artesanal.
Hay vínculos que no necesitan palabras.
Se sienten.
Están en los gestos que se repiten,
en las manos que enseñan,
en la forma de hacer las cosas,
en la manera de cuidar.
Ese saber que no se nombra,
pero que permanece.
Teresa Ucedo, artesana en la parte de montaje,
con sus hijas Patricia y Paula
Un legado invisible
que pasa de una generación a otra
y que acaba formando parte de quienes somos.
Y también, de lo que creamos.
Lara Berdejo, responsable de control de calidad y
aprovisionamientos de la fábrica, con su madre Luisa
En PARIS/64,
las manos que un día aprendieron,
hoy dan forma a cada pieza.
Manos que cosen.
Manos que cortan.
Manos que continúan una historia.
Karina Laborda, encargada de producción,
con su hija Paula
Porque cada bolso no es solo un objeto,
es la huella de todo lo que vino antes.
Es el gesto heredado.
El oficio aprendido.
El tiempo compartido.
Magdalena Naval, encargada general de la fábrica,
con su hija Alicia
Por eso, este Día de la Madre,
no hablamos de un regalo.
Hablamos de lo que nos une.
De lo que permanece.
De lo que se transmite sin palabras.
Teresa Martínez, encargada de pintura,
con su hija Cristina
De madre a hija.
De manos a manos.
Mercedes Tejero, artesana en la parte de guarnecido,
con su hija Inés
Raquel Revuelto, encargada de montaje, con su hija Alba
Para este Día de la Madre,
invitamos a las madres e hijas de nuestro equipo
a nuestra fábrica, a descubrir de cerca su origen.
Un encuentro real,
donde lo aprendido se convierte en oficio,
y se pone en valor el origen de cada pieza
y a las mujeres que lo hacen posible.
Verónica Castellón, artesana en la parte de
control de calidad, con su hija Helen
María Alfonso, fundadora y Directora Creativa de la firma, con su hija Casilda y su madre Marta