Bilbao acogió un encuentro muy especial junto a Paulet y Paris64, donde la artesanía y el diseño fueron los verdaderos protagonistas.
En un momento en el que lo auténtico cobra más valor que nunca, este evento puso en el centro el trabajo artesanal: el cuidado por los detalles, el respeto por los procesos y la pasión que hay detrás de cada pieza.
Una apuesta compartida por un diseño con alma, donde tradición e innovación conviven para crear propuestas únicas.
Fue también una oportunidad para conectar con amigas de la firma, que creen en el valor de lo hecho a mano, en la calidad frente a la inmediatez y en la construcción de proyectos con identidad propia.